La PUCP actúa contra la violencia hacia las mujeres
La violencia contra las mujeres no es solo una estadística ni una noticia. Es una realidad impregnada de injusticia y dolor. La DARS contribuye arrancarle el manto de silencio en que normalmente se encuentra e invita a todas y todos a mirarla y a enfrentarla.
1
Luego de casarse, Leidi se fue a vivir con sus suegros. Su nueva casa, lejos de albergarla, se convirtió en un lugar de encierro pues no podía salir de ella ni siquiera para visitar a sus padres, ya que para hacerlo necesitaba el “permiso” y las “propinas” de su marido. Un día, ya cansada, decidió reclamar, pero eso a él le molestó. Ante la respuesta negativa, ella insistió levantando la voz. Él le propinó un puñetazo y, cuando estaba tendida en el suelo, añadió una pateadura que la dejó inconsciente. Fue auxiliada por sus cuñadas. En el hospital le diagnosticaron un aborto en curso y una hemorragia interna. Le practicaron un legrado y le extrajeron un ovario reventado.
Hoy, Leidi sigue viviendo con su esposo y sus dos hijas.
2
Una calle cualquiera. En ella, un edificio en construcción. De pié, una chica lo mira desde lejos.
(“¿Paso o no paso? Mi mamá me espera para salir. ¿Qué hago….? Bueno… paso”.)
“Psss, psss”. “Hola linda..”. “¿A dónde vas? ¿No quieres que te acompañe?”. “Mamita…”
(“Maldito… pucha, ya pues, me mando…”) “¡No jodas huevón..!”
“Asu….!! No te molestes pues amiga…” “Muñeca brava… ja, ja, ja”
(“Ufff.. ya pasó… ¡El corazón se me va a salir..! La próxima no paso por ahí… aunque tenga que dar una vueltaza…. Tendré que salir más temprano nomás…”)
3
Son las seis de la tarde de un viernes. Luego del almuerzo de aniversario de la compañía, Roberto llega a casa y no encuentra a nadie. En medio de la borrachera apareció el hambre, pero no hay qué comer.
Al poco rato, Alicia llega con Cristina luego de recogerla de su clase de tenis. Roberto le reclama por comida. Ella, empujando suavemente a la niña para sacarla de la cocina, le dice que no preparó nada porque decidió llevar a Cristina a comer algo diferente. Él, balbuceante y amenazador, se acerca a ella exigiendo que todo debe estar dispuesto para cuando llega del trabajo, que por eso es el hombre de la casa y trae la plata que todos se gastan. La coge con fuerza y contiene su intento de liberarse. De pronto, intenta besarla. Ella se resiste, tratando de alejarse de su aliento. Forcejean mientras Cristina mira detrás de la puerta entreabierta.
¿Qué hace que un hombre golpee a una mujer?
¿Qué le hace falta a un hombre para no hacerlo?
¿Qué le hace falta a una mujer para dejar de soportarlo?
Se calcula que seis de cada diez mujeres son víctimas de violencia física en sus relaciones de pareja. Y solo el 15% de ellas denuncian o buscan ayuda con las autoridades. (Flora Tristán, 2011 – PROSODE PUCP, 2010)
Cada 60 minutos se registra un delito de violación a la libertad sexual en Lima Metropolitana y Callao. El 94% de las víctimas son mujeres y el 98% de denunciados son hombres. (Ministerio Público, 2011)
La violencia contra las mujeres es nuestro problema. Y el tuyo también. ¡Súmate!
La PUCP actúa contra a la violencia hacia las mujeres.
DANZA PUCP se sumó a las actividades de sensibilización y mostró extractos de algunos de sus buenos montajes. Aquí podrás ver algunas imágenes de la presentación que hicieron el jueves 24 de noviembre.

